El año aún tiene mucho por ofrecer:
Demos lo mejor hasta el último día.
El final del año escolar se acerca y, en Eiffel Schools, queremos que nuestros estudiantes aprovechen estas últimas semanas con entusiasmo y responsabilidad, aunque las vacaciones ya comienzan a despertar ilusión, todavía tenemos tiempo para aprender, resolver dudas, mejorar trabajos y cumplir metas. Por eso, invitamos a nuestras familias a acompañar este último tramo con paciencia y confianza, no se trata de exigir resultados perfectos ni de llenar las tardes de tareas, sino de ayudar a nuestros hijos a reconocer lo que necesitan mejorar y animarlos a dar lo mejor de sí, de acuerdo con su edad y sus posibilidades.
Cada estudiante ha recorrido un camino diferente durante el año, algunos han ganado seguridad para participar en clase; otros han aprendido a organizarse, trabajar con sus compañeros o resolver actividades que antes les parecían difíciles, estos avances también merecen ser reconocidos, porque aprovechar el año escolar va más allá de una calificación. Desde el colegio queremos transmitirles que todavía pueden hacer cosas importantes por su aprendizaje, preguntar algo que no comprendieron, terminar una actividad pendiente o revisar un trabajo con más cuidado son maneras concretas de mantener el compromiso hasta el final. No hace falta cambiar todo de una vez: una meta pequeña puede ser un buen punto de partida.
En casa, podemos comenzar con una conversación sencilla: “¿Qué te gustaría mejorar antes de terminar el año?”. Escuchar su respuesta nos permitirá conocer sus preocupaciones y pensar juntos cómo acompañarlos. En lugar de centrarnos únicamente en las notas, también podemos preguntar qué están aprendiendo, qué les está costando y en qué necesitan ayuda, les proponemos revisar junto con sus hijos las próximas actividades y evaluaciones, confirmar las indicaciones de los docentes y distribuir los pendientes sin dejar todo para el último momento, el propósito no es que los adultos asuman sus responsabilidades, sino que los estudiantes participen en la organización y aprendan a hacerse cargo de lo que les corresponde.
También queremos recordarles que pedir ayuda no es motivo de vergüenza, cuando un tema no se comprende, lo importante es preguntar, si una actividad no sale como esperaban, pueden revisar las observaciones e intentarlo nuevamente, desde la familia y el colegio, podemos animarlos a mirar los errores como algo que deben atender, no como una razón para dejar de esforzarse. En este proceso, las palabras con las que los acompañamos son importantes, en vez de compararlos con sus compañeros o hermanos, procuremos reconocer sus propios avances, decir “noté que te organizaste mejor” o “hoy volviste a intentarlo” expresa con claridad qué estamos valorando y les muestra que prestamos atención a su esfuerzo.
Al mismo tiempo, terminar bien el año también implica cuidar los momentos de descanso, nuestra propuesta es mantener un horario que permita cumplir las responsabilidades escolares sin dejar de dormir a tiempo, jugar, realizar actividades que disfruten y compartir en familia, dar lo mejor no debe significar llegar agotados al último día. Este acompañamiento será distinto en cada nivel, con los pequeños de inicial, podemos celebrar lo que ahora hacen con mayor independencia y conversar sobre sus experiencias favoritas, en primaria, podemos ayudarlos a revisar su agenda y preparar sus materiales, dejando que asuman tareas por sí mismos y con los estudiantes de secundaria, podemos dialogar sobre sus prioridades, escuchar sus planes y acordar cómo apoyarlos.
Si una dificultad se repite o no sabemos cómo orientar a nuestros hijos, los invitamos a comunicarse oportunamente con sus docentes, conversar antes del cierre permitirá aclarar dudas sobre los aprendizajes y las actividades que necesitan atención, nosotros queremos que cada estudiante termine el año con algo de lo que se sienta orgulloso. Puede ser haber comprendido un tema, presentado un proyecto con dedicación, participado con más confianza o aprendido a ser constante, lo importante es que pueda mirar hacia atrás y reconocer su esfuerzo y sus avances.
Agradecemos a nuestras familias por acompañarnos durante este año, sigamos trabajando juntos para que estas últimas semanas sean una oportunidad de aprender y crecer porque aún tenemos camino por recorrer y queremos vivirlo con la satisfacción de saber que dimos lo mejor hasta el último día.