Consejos para organizar el tiempo de nuestros hijos durante la recuperación de clases los sábados.
Tips para tener en cuenta a modo de consejos.
Como parte de la recalendarización del año escolar 2026, y debido al adelanto de la culminación de clases al 2 de diciembre, en Eiffel Schools desarrollaremos jornadas de recuperación los días sábados. Esta medida busca cumplir con los días lectivos establecidos y asegurar que nuestros estudiantes continúen desarrollando sus aprendizajes de manera ordenada y responsable.
Sabemos que este cambio puede modificar la rutina familiar. Por eso, queremos compartir algunas recomendaciones para ayudar a nuestros estudiantes a adaptarse sin afectar su rendimiento académico, su descanso ni sus momentos de recreación.
Organicemos la semana con anticipación
Les recomendamos revisar junto con sus hijos el horario semanal, las tareas, las evaluaciones y las actividades programadas, una agenda, un calendario familiar o una lista de pendientes puede ayudarles a distribuir mejor sus responsabilidades.
Es importante que el horario incluya no solo las clases y el estudio, sino también el descanso, el juego, la actividad física y el tiempo en familia. El ocio también es necesario para que nuestros hijos recuperen energía y mantengan una buena disposición para aprender.
Ayudemos a aprovechar los días de semana
Al contar con clases los sábados, será conveniente que nuestros hijos avancen durante la semana con sus tareas y repasos, evitemos que acumulen todas sus responsabilidades para el viernes por la noche, pues esto puede generar cansancio y afectar su concentración.
Después de cada jornada, podemos acompañarlos a revisar brevemente lo aprendido, organizar sus materiales y verificar qué actividades deben realizar; Una rutina constante ayuda a evitar sesiones prolongadas de estudio y permite que el aprendizaje se desarrolle con mayor tranquilidad.
Cuidemos sus horas de sueño
Dormir bien es esencial para que los estudiantes puedan concentrarse, comprender las clases y mantener un buen estado de ánimo. Les sugerimos que los viernes nuestros hijos se acuesten a una hora adecuada y eviten prolongar el uso del celular, los videojuegos o la televisión hasta altas horas de la noche.
Mantener horarios de sueño ordenados durante la semana les permitirá afrontar las clases del sábado con mayor energía y aprovechar mejor cada actividad.
Preparemos todo con anticipación
La noche anterior, podemos ayudar a nuestros hijos a dejar listos el uniforme, los cuadernos, los libros, la mochila y todos los materiales que necesitarán. Esta sencilla rutina evita las prisas de la mañana y permite iniciar la jornada con tranquilidad.
También podemos revisar con ellos si tienen alguna tarea pendiente o si necesitan llevar un material especial. La organización familiar contribuye a que los estudiantes lleguen más seguros y preparados al colegio.
Distribuyamos las tareas en periodos cortos
Cuando nuestros hijos deban estudiar en casa, procuremos que no permanezcan varias horas seguidas frente a los libros. Pueden trabajar en periodos de 25 a 45 minutos y realizar pausas breves para descansar la vista, estirarse o beber agua.
También podemos ayudarlos a comenzar por la actividad más importante o por la asignatura que requiere mayor concentración, dividir las tareas en pasos pequeños suele hacer que el trabajo sea más manejable y evita que los estudiantes se sientan abrumados.
Reservemos tiempo para la recreación
Aunque los sábados formen parte de la recuperación escolar, nuestros hijos también necesitan momentos para divertirse, después de cumplir con sus responsabilidades, pueden practicar deporte, jugar, leer por placer, escuchar música, conversar con amigos o compartir con la familia.
El tiempo libre no debe considerarse una pérdida de tiempo, es necesario para reducir el estrés, recuperar energía y mantener un equilibrio saludable entre las obligaciones y el bienestar personal.
Fomentemos la actividad física
Les recomendamos que nuestros hijos realicen alguna actividad física durante la semana, caminar, jugar, practicar un deporte o simplemente moverse durante algunos minutos puede ayudarles a despejar la mente y sentirse mejor.
La actividad física también contribuye a fortalecer la disciplina, la concentración y la disposición para aprender, no es necesario que sea una práctica intensa; lo importante es evitar permanecer todo el tiempo sentados y encontrar una actividad que disfruten.
Cuidemos el domingo como espacio de descanso
El domingo puede ser un buen momento para revisar la agenda, preparar los materiales y completar alguna tarea pendiente, pero también debe incluir descanso. Si durante la semana se distribuyen adecuadamente las responsabilidades, nuestros hijos no tendrán que dedicar todo el domingo al estudio.
Un tiempo de descanso antes de iniciar una nueva semana les permitirá recuperar energías y afrontar sus actividades escolares con una mejor actitud. El descanso forma parte del aprendizaje y es necesario para mantener un ritmo saludable.
Familia y colegio, trabajando juntos
En el colegio sabemos que la recuperación de clases implica un esfuerzo para nuestros estudiantes y sus familias, por esa razón, asumimos esta reorganización con responsabilidad y procuraremos acompañar a nuestros alumnos durante todo el proceso.
Les pedimos su apoyo para establecer rutinas, cuidar los horarios de descanso, organizar las tareas y mantener una comunicación cercana con el colegio. Con el acompañamiento de todos, nuestros estudiantes podrán cumplir con sus responsabilidades académicas sin dejar de disfrutar sus momentos de descanso y recreación.
Estudiar los sábados no significa renunciar al bienestar, significa aprender a organizar mejor el tiempo, aprovechar cada jornada y continuar avanzando juntos en el proceso educativo.
Escuchemos cómo se sienten
Cada estudiante puede adaptarse de manera diferente a este cambio de horario, por eso, los invitamos a conversar con sus hijos y preguntarles cómo se sienten, qué dificultades están teniendo y qué actividades les resultan más exigentes.
Si observamos cansancio excesivo, desmotivación o dificultades para organizarse, podemos comunicarnos con los docentes y buscar juntos alternativas. La comunicación entre familia y colegio será fundamental durante este periodo.